Trabajando por una pinza eficiente para escribir

Como ya hemos visto, la escritura es un proceso cognitivo muy complejo que requiere de mucho esfuerzo y una parte importante en dicho proceso es la cuestión motriz, entre ello, la pinza al tomar el lápiz. La toma del lápiz tiene un proceso evolutivo, hasta que se va logrando con trabajo, esfuerzo y por supuesto madurez, una pinza eficiente que favorezca un trazo adecuado.

Muchas veces existe frustración al respecto al ver que toman los instrumentos de maneras «incorrectas» o «extrañas» para nosotros, pero debemos permitir la fluidez en esta evolución y comprender también que todo tiene su tiempo y que además cada individuo tiene su propio ritmo.

Si nos ponemos a recapitular en el desarrollo de l@s niñ@s nos daremos cuenta de que uno de sus primeros reflejos es la prensión palmar, en donde al tocar su palma, de manera inmediata cierran su mano. Con el tiempo este reflejo desaparece y entonces ya es de manera voluntaria que comienzan a tomar los objetos que encuentran en su entorno.

Como ya sabemos para que puedan lograr un acto tan complejo como lo es escribir, deben de ir adquiriendo y consolidando una serie de habilidades o prerrequisitos, muchos de ellos a nivel de manipulación, percepción y coordinación motora.

Algunos prerrequisitos previos al correcto agarre del lápiz son:

  • Control y estabilidad postural: Capacidad de mantener cabeza y tronco alineados y coordinar los músculos para mantener la postura erguida. Así como fijar los músculos y articulaciones para realizar movimientos coordinados y precisos.
  • Tono muscular: Si el tono muscular es muy alto o muy bajo, la estabilidad y control postural se van a ver alterados dificultando movimientos precisos.
  • Propiocepción: Informa a nuestro cerebro de la posición de cada uno de nuestros músculos y nos hace conscientes de nuestra posición en el espacio, además nos permite planificar los movimientos necesarios para ejecutar un movimiento.
  • Coordinación visomotriz: Es importante contar con la capacidad de coordinar y sincronizar los movimientos manuales con los oculares.

Ahora vamos a hablar un poco de cómo se va dando la evolución natural de la pinza, con edades aproximadas, para tomarlo en cuenta en el proceso hacia la escritura.

Entre el año y año y medio, cuando l@s niñ@s ya comienzan a tomar instrumentos como crayolas o colores van a tender a tomarlo con la mano completa. Este es el agarre cilíndrico. Comienzan a hacer trazos y garabatos sin tener un control ni un propósito, son trazos desorganizados. Se mueve el hombro y el brazo para poder mover la mano, no hay independencia en estos movimientos.

Entre los 2 y 3 años, la pinza evoluciona hacia un agarre pronado, en donde los dedos toman los instrumentos. El hombro comienza a estabilizarse y los movimientos ya vienen de segmentos más proximales como el codo y el antebrazo por lo que comienza a haber una mayor organización en los trazos.

Entre los 3 años y medio y los 4, surge la pinza cuadrípode, en donde 4 dedos toman el instrumento. Ahora el movimiento viene de la muñeca y la mano, con mayor estabilidad de codo y hombro, por lo que hay mayor precisión en los movimientos y trazos.

Entre los 4 años y medio y los 6. surge la pinza más efectiva, la pinza trípode. En ella participan 3 dedos, el índice, pulgar y el medio. En un inicio los tres dedos participan de manera unitaria, hasta evolucionar a una pinza dinámica en donde el dedo medio solo sirve de apoyo. Su maduración se va logrando alrededor de los 6-7 años.

Si se observa que hay dificultad para el agarre correcto, existen adaptadores que podemos utilizar para ayudar y apoyar el logro de una pinza eficaz.

  • Tomar en la palma de la mano un pompón, botón o algún objeto pequeño que deberá sostenerse con los dedos meñique, anular y medio para que tomen el instrumento con el pulgar e índice.
  • Colocar una pinza de ropa en el lápiz para que tomen un extremo con los dedos meñique y medio y la otra parte de la pinza les de la pauta de dónde y cómo tomarlo.
  • Colgar un objeto con un hilo de un limpiapipas, el cual irá en la muñeca como pulsera, para que pueda tomar el objeto con dedos meñique y anular.
  • Clavar el lápiz en medio de una pelota de unicel o de hule y tomar la pelota.
  • Existen adaptadores especiales que se pueden comprar, por ejemplo uno consta de 3 huecos para meter los dedos y lograr la pinza trípode.
  • Otro tipo consiste de un tubo de hule que se mete en el lápiz que viene acompañado de un espacio en la parte superior para meter el dedo índice.
  • Otros constan de una especie de tubo que viene con hendiduras justo en donde los dedos deben de recargarse para la toma correcta.

La idea es buscar la opción que le acomode mejor a cada individuo y que sea un apoyo. Nunca forzarlos ni tratar de intervenir en el proceso natural de maduración y de evolución. Recordemos también que cada individuo es único, con su propio tiempo y ritmo, el cual hay que acompañar y respetar, nunca comparando con otros.

Johis

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