Trabajando por Proyectos

Sabemos que en las escuelas generalmente existe un plan académico, que debe seguirse, con aprendizajes esperados y objetivos que se deben cumplir y alcanzar a lo largo del ciclo escolar. Las maestras trabajan siguiendo una planeación con la que se vayan cubriendo todos estos aspectos. Existen algunas escuelas, con filosofías socio-constructivistas, en donde esto se lleva a cabo de forma un poco distinta. Yo trabajo en un colegio con la filosofía italiana Reggio Emilia, en la cual se trabaja por proyectos. Proyectos que tienen una temática en especial, basados en los intereses y gustos de los niños, que pueden tener distinta duración y en los que existe total flexibilidad puesto que la idea es que los niños sean los que vayan guiando y dandole forma al proyecto de acuerdo con sus inquietudes, necesidades e intereses.

Claro que se hace una planeación para tener algo de base, pero no es necesario seguirla al pie de la letra, la idea es ser flexibles y dejarnos guiar por los alumnos. Y también se busca que en cada actividad que se vaya llevando a cabo podamos ir aterrizando los aprendizajes clave que nos marca la SEP para ir garantizando un correcto aprendizaje de acuerdo al grado escolar y nivel de desarrollo.

Ahora que muchas familias han decidido sacar a sus hijos del colegio y empezar con homeschooling, una buena idea es empezar a trabajar con proyectos. Por ejemplo, yo estoy trabajando con un niño de 3 años, dándole homeschool por 2 horas al día y estamos trabajando justo por proyectos. Al conocerlo y jugar con él, descubrí su gran interés por los medios de transporte, así que decidí que el primer proyecto lo planearía de acuerdo a esa temática. Lo fui armando e hice una planeación para tener de base y poder planear y hacer mi material, pero siempre sabiendo que la flexibilidad debe ser mi aliada y que más que yo querer imponer mi planeación, mis actividades o hasta mi forma de enseñar, debo de escuchar y observar al alumno, debo dejar que él me guíe de acuerdo a sus hipótesis, sus dudas y cuestionamientos y a lo que le gusta o no hacer. Tampoco se trata de perder de vista los objetivos y metas que nos planteamos alcanzar, eso siempre tiene que estar presente; pero los podemos seguir trabajando aunque las actividades y la planeación cambie de rumbo, hay que irnos adaptando y ajustando.

Muchas veces como maestr@s, terapeutas o papás estamos acostumbrados y tenemos la idea de que hay que enseñar como a nosotros nos enseñaron. Y la realidad es que las cosas han ido evolucionando, y además cada individuo es diferente, y lo que nos funcionó a nosotros, quizá no le sirva a todos. Es de vital importancia darnos el tiempo y la oportunidad de conocer a nuestr@s niñ@s para de acuerdo a cómo es cada un@, buscar enseñarles. De lo contrario, no van a sentirse motivados, no se van a divertir, no se van a cuestionar y sobre todo no van a darle un significado a lo aprendido, y por ende no aprenderán.

Si realmente queremos que aprendan es de vital importancia buscar que sea relevante y significativo para su vida, que lo puedan relacionar con su día a día, ponerlo en práctica y verle el sentido. Y una excelente manera de poder hacer esto, es a través de los proyectos y de una enseñanza mucho más constructivista en donde ellos se hagan responsables de su propio aprendizaje y lo vayan guiando de acuerdo a lo que sea importante y relevante para ellos. Ya nuestra labor será aterrizarlo a los objetivos que necesitamos y queremos alcanzar y a los aprendizajes clave que requieren ir desarrollando. Lo principal es educar niños capaces de razonar, de cuestionarse, de establecer hipótesis y verificarlas; niños creativos, independientes, seguros y responsables de su aprendizaje.

Aquí algunos ejemplos de cómo he ido llevando el proyecto de medios de transporte.

espero les sirva, con cariño,

Johis

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