Empezando el 2021…

2020 fue sin duda un año complicado, que nos retó a todos en todas las áreas y sentidos posibles y que ya nos urgía que acabara. Creíamos que sería un año especial por su numerología y pusimos muchas expectativas en él, y sin duda logró ser especial, pero quizá no de la forma en la que lo hubieramos querido.

Pero como todo en la vida, es importante hacer el balance de lo bueno y de lo malo… porque aunque pareciera que todo fue negativo y malo, la realidad es otra. Por primera vez en mucho tiempo, el mundo entero está viviendo la misma situación, lo que de alguna manera nos hace unirnos más como humanidad y ha logrado favorecer la empatía y los actos de amor y solidaridad verdaderos. Nos ha hecho darnos cuenta de nuestra capacidad de adaptación y de resiliencia, de nuestra creatividad e imaginación. Hemos podido valorar ciertas profesiones que quizá antes ni siquiera tomábamos en cuenta (profesionales de la salud, psicólogos, maestros, cajeros, personal de basura, personal de transporte…).

Ha sido un año de aprender a ser más flexibles, a entender que se vale no siempre estar bien, a entender la importancia de priorizar nuestra salud mental, de valorar la convivencia y las muestras físicas de afecto. De experimentar pérdidas, vivir duelos y aprender a sanar. De tener que llevar a cabo diversos roles, muchas veces ajenos a la antigua realidad; ser al mismo tiempo ama de casa, mamá/papá, profesionista, maestra/maestro… De dividir la casa en homeschool y homeoffice. De aprender a trabajar en equipo con la familia o las personas con las que vives. De aprender que no necesitamos tanto en la vida para ser felices, que no hay necesidad de estar comprando y gastando todo el día porque podemos sobrevivir y ser felices con lo mínimo. De ver la importancia de cuidar el planeta, el lugar dónde vivimos y darle un respiro; de comprobar que sin duda es nuestra culpa que el mundo se esté muriendo y que quizá, solo quizá por y para algo sucedió ahora esta pandemia.

Mucho es lo que tenemos que aprender y reflexionar con lo que estamos viviendo. Ojalá el 2020 no haya sido en vano y que podamos poner en práctica todo lo que nos vino a enseñar. Que este 2021 lo empecemos siendo más conscientes, más humanos, más empáticos y solidarios, más responsables… más humanos. Que tratemos de ser la mejor versión de nosotros mismos: tanto para nuestro bienestar como para el de otros y del planeta en general. El que el 2021 sea un mejor año, no depende de nadie más que de cada uno de nosotros.

Feliz año, y los mejores deseos siempre, con cariño

Johis

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