Supervisando lo que ven

Para bien o para mal vivimos en un mundo con fácil acceso a todo. Ya es común que los niños pequeños sepan usar la tecnología incluso mejor que muchos de nosotros. Y aunque esto es algo a lo que le podemos sacar muchos beneficios, también puede ser algo peligroso.

Plataformas como YouTube, han creado espacios especiales para niños, protegidos supuestamente para evitar que ellos lleguen a ver contenido no apto para su edad. Sin embargo, aunque existen formas de bloquear, poner filtros y candados y demás, la realidad es que nada es cien por ciento seguro y tristemente no podemos confiar ciegamente en nada de esto.

Aunque cada vez la tecnología va avanzando y mejorando así nuestra vida, existen muchos casos en donde pequeños están viendo algo infantil en YouTube Kids y aparecen anuncios, no siempre con contenido adecuado. Recientemente se han denunciado casos en donde aparecía la imagen de un hombre con una soga al cuello y casos como este hay miles. Otro muy sonado en estos últimos días es el de un personaje llamado «Huggy Wuggy». Dicho personaje es el protagonista de un videojuego llamado Poppy Playtime. De principio tiene una apariencia amigable y tierna, pero después resulta ser un monstruo azul con dientes filosos que abraza a la gente hasta matarla.

Niños de preescolar 3 en el colegio en el que trabajo como psicóloga, han estado platicando sobre este monstruo, diciendo que lo han visto, que les da miedo y que han tenido pesadillas con él. Hay quienes saben perfecto su nombre y lo que hace. Incluso un niño de 4 años (hermano de una paciente mía) tiene el peluche de dicho personaje en su cuarto, estando totalmente familiarizado con él a través del videojuego (ya no solo por el anuncio de YouTube). La manera en la que ha escalado este fenómeno y cómo tanto niños como adultos normalizan este tipo de personajes y de violencia es impactante y peligroso.

Es indispensable hacer consciencia respecto a lo que nuestros niños están viendo y escuchando, sobre lo que dejamos que entre a su mente y a su cerebro. Este tipo de imágenes o videos pueden generarles miedo y ansiedad, pero también pueden llegar a generarles un interés por algo que no es adecuado para su edad o su entendimiento. Es a través de este tipo de contenido que los niños llegan a normalizar la violencia, a verla como algo natural y la manera normal de reaccionar.

Es por esto, muy necesario que exista una supervisión frente a lo que los niños están viendo. Es imposible vigilarlos 24/7, pero si no va a poder haber alguien acompañando y supervisando lo que ven o a lo que acceden, entonces mejor que no tengan esa oportunidad. Además siempre revisemos e investiguemos aquello que les interesa o les llama la atención, antes de permitirlo o favorecerlo. ¿Realmente les dejarían jugar el videojuego de moda o comprarle el peluche del personaje de moda si supieran lo que representa o lo que incita?

Tantos niños con libre acceso a una computadora, tablet o celular, entrando a Tik Tok, YouTube o cualquier otro sitio, y consumiendo información que no entienden y que tiene un impacto en ellos, desde letras de canciones o videos muy sexualizados, lenguaje o imágenes llenas de violencia y odio o perturbadoras y terroríficas.

Cuidemos a nuestros niños, cuidemos lo que entra a su vida.

con cariño, Johis




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