Llenando el tanque de amor

Imaginemos que somos como un coche, que para poder funcionar bien necesita mantenimiento y que periódicamente se le llene el tanque de gasolina. En lugar de gasolina, nosotros necesitamos que nuestro tanque esté lleno de amor y de seguridad, para poder funcionar adecuadamente, sobre todo siendo niños.

Los niños necesitan tener lleno su tanque de amor y de seguridad, para entonces dedicar toda su energía y capacidad en aprender y desarrollarse adecuadamente. Si su tanque no está lleno, entonces su energía se irá en tratar de buscar esa atención, seguridad y amor que tanto necesitan para funcionar adecuadamente.

Ahora, ¿cómo hacerle para llenar su tanque? Todos por naturaleza tenemos la necesidad de sentirnos amados y seguros, pero no todos logramos sentirnos así de la misma manera. Esto es, por los llamados lenguajes del amor. Existen 5 diferentes tipos de lenguajes del amor, y aunque todos necesitamos recibir amor a través de los 5, siempre habrá uno que predomine más sobre los demás. Es nuestra tarea como padres, poder descubrir cuál es el lenguaje de amor de nuestros hijos para así poderles brindar el amor y la seguridad de la manera en la que ellos necesitan.

Los 5 lenguajes del amor son las distintas preferencias y formas que tenemos para demostrar y recibir amor.

  • Palabras: Expresiones de cariño al verbalizar palabras de ánimo, apoyo, afecto, felicitación, elogios, amabilidad o humildad. «Te quiero» «Estoy orgulloso de ti» «Me encanta ser tu mamá/papá» «Cuentas conmigo siempre»
  • Tiempo de calidad: Tiempo empleado realmente en estar con el otro, libres de distracciones y dedicando a simplemente compartir y conectar.
  • Regalos: La intención de darle algo a la persona amada, tiene mayor significado si es algo hecho por la persona.
  • Actos de servicio: Es hacer algo de manera generosa para la otra persona.

  • Contacto físico: Transmitir cariño a través de abrazos, besos, caricias, cariños, etc.

Es importante conocer los 5 lenguajes del amor, identificarlos en nosotros mismos ¿cuál es la manera en la que me siento más querida/o? ¿Cómo prefiero demostrar mi cariño? y hacerle saber a los demás cuál es mi lenguaje de amor predominante, para que así ellos puedan demostrar su afecto. Identificarlo en nuestros seres queridos, en este caso particular, en los hijos, tratando siempre de demostrar amor usando todos los lenguajes que existen, pero buscando llenar su tanque con su lenguaje predominante.

«Si acostumbramos a los niños a dar y recibir amor de todos los lenguajes, el día de mañana podrán comunicarse libremente en todos ellos».

Una vez lleno su tanque de amor, se sentirán seguros, queridos y protegidos y podrán poner entonces toda su energía en seguir los límites y reglas que les pongamos. Por eso disciplina y amor van siempre de la mano.

Ahora que ya lo sabemos, a llenar los tanques de amor y por supuesto asegurarnos que primordialmente el nuestro también esté lleno.

con cariño, Johis

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *