¿Qué pasa con los rezagos en el desarrollo durante la pandemia?

Una de las principales preocupaciones en este tiempo de pandemia, tiene justamente que ver con la cuestión del desarrollo en los niños, el cual se ha visto frenado en diversos aspectos ante la falta de clases presenciales, de oportunidades de aprendizaje y de socialización. Es normal la preocupación, porque es evidente que los niños tienen un rezago, ya que aunque están aprendiendo muchas cosas y de maneras distintas, hay mucho contenido y aprendizajes específicos que de alguna u otra forma se están perdiendo.

Pero más que preocuparnos, es importante ocuparnos. Será necesario en algún punto que se realice una evaluación para poder ver en dónde se encuentran y de dónde se deberá partir. Será un proceso de readaptación en todo sentido, esperando que poco a poco todo se vaya regularizando. Pero la incertidumbre se mantiene, no hay certeza de cuándo vaya a suceder todo eso, por lo que hay que tratar de ser pacientes y poner manos a la obra.

En este tiempo hemos visto que diversas situaciones y cambios han llegado a afectarnos a todos y en particular a nuestros niños.

  • Falta de rutinas.
  • Sedentarismo.
  • Menos actividades físicas.
  • Menor exposición a estímulos y oportunidades de aprendizaje.
  • Más tiempo de pantallas.
  • Dificultad en el sueño.
  • Menor cantidad y calidad en las interacciones.
  • Cambios en la dinámica del hogar.
  • Dificultad en la atención y concentración.
  • Problemas conductuales y emocionales: nerviosismo, ansiedad, enojo, estrés, miedo.
  • Mayor dependencia hacia sus figuras principales.
  • Menor contacto social: inseguridad y soledad.

Viendo todo esto que ha estado afectándolos es importante tratar de actuar de manera favorable para ayudarlos, pero ¿cómo hacerlo?

  • Establecer rutinas y mantenerlas.
  • Tener una comunicación constante.
  • Abrir espacios para hablar sobre las emociones y cómo manejarlas.
  • Favorecer las oportunidades de aprendizaje: diversos materiales y actividades tanto guiadas como libres.
  • Favorecer actividades físicas.
  • Disminuir el uso de pantallas.
  • Brindarles tiempo de calidad. Teniendo enfoque en la calidad y no tanto en la cantidad.
  • Favorecer que haya interacción social con pares en espacios seguros.

Es indispensable priorizar las necesidades y posibilidades de cada familia y hacer lo que les de paz. No se dejen guiar por lo que hagan los demás, piensen en su caso particular y lo que les de tranquilidad. Y sobre todo actuando con responsabilidad y los cuidados correspondientes y no manejarnos a través del miedo.

Si observan señales de alerta en el desarrollo, será necesario e importante acudir con un especialista y pedir asesoría al respecto.

  • Temas conductuales o emocionales.
  • Falta de lenguaje (3 años)
  • Dificultad en lectoescritura y matemáticas (5-7 años)

Recuerden que se vale no estar siempre bien y no tiene nada de malo pedir ayuda, al contrario. No están solos y hay personas especialistas que pueden apoyarlos y guiarlos. Pidan ayuda.

Pueden checar en Instagram el live que hice con @mama.y.psicologa sobre el tema

https://www.instagram.com/tv/CSibi-ol0TH/?utm_medium=copy_link

Con cariño,

Johis

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