Problemas en el control de esfínteres en el confinamiento

Si eres de las que está sufriendo porque tu hijo/a ya controlaba esfínteres y ahora está volviendo a tener accidentes, tranquila, no eres la única. Esta siendo algo “común” en este tiempo de confinamiento. 

Sabemos que el control de esfínteres es un proceso vital en el desarrollo de los niños y al ser un proceso, será distinto para cada niño/a, pues cada uno tiene características distintas que influyen en el ritmo y tiempo en el que desarrollará sus procesos. Por eso no te guíes ni compares, por lo que sus compañeros del colegio, sus primos o los hijos de tus amigas logran, cómo lo lograron o en cuánto tiempo, pues en cada uno el proceso será único. 

Ahora, el control de esfínteres, como su propio nombre lo dice, es una forma de control. El control que adquiere sobre su propio cuerpo y sus funciones tiene relación directa con el control que tendrá en otros aspectos de su vida, con su sensación de logro, la percepción que vaya teniendo de sí mismo y la confianza en sus recursos personales. 

En términos de desarrollo psicológico, los niños de 2 años están en la etapa de controlar su mundo. Usan su crecimiento y su desarrollo físico, cognitivo y sus habilidades verbales para ejercer sobre ellos mismos y sobre el mundo que los rodea y esto es parte de su desarrollo normal y positivo. Es justo la etapa en donde están experimentando su propia autonomía, pero al mismo tiempo se dan cuenta que aun dependen para muchas cosas de sus padres; es generalmente la etapa del “no”, “es mío” y el “yo solo”.

Este deseo natural y saludable de controlarlo todo puede conducir a conflictos y luchas de poder, ya que el niño se da cuenta de que una manera de sentirse en control es negándose a hacer algo que sus padres quieren que él haga, como ir al baño solo. 

Si ya había consolidado el control de esfínteres y de pronto comienza otra vez a tener accidentes, puede ser por la necesidad de controlar algo, en una situación en donde hay muchos cambios o algún cambio fuerte (llegada de un hermano, cambio de casa, cambio de escuela, separación de los padres, o en la actualidad la pandemia y todos los cambios que ha traído consigo).

En este confinamiento realmente no hay mucho que podamos realmente controlar y eso lo perciben los niños, por eso pueden buscar aferrarse a algo de lo poco que ellos pueden controlar, como es el control de esfínteres. 

Cuando los niños comienzan a experimentar un cambio fuerte se sienten inseguros. Al comenzar a tener conductas más infantiles lo único que buscan es cuidado, protección y seguridad. Al volver a tener accidentes y al aparentemente perder el control de algo que ya controlaban, justo lo que buscan es esta seguridad que les da el poder decidir y controlar dónde y cuándo hacer pipí o popó y dejar de lado lo que se espera y lo que ya habían logrado. 

Por supuesto que para los padres esto es muy frustrante, pues el proceso de control de esfínteres no es nada fácil y el tener que volver a vivirlo probablemente no esté en sus planes. Pero no hay que regañar ni enojarnos con ellos. Al contrario, hay que tratar de ser muy pacientes y acompañarlos en su proceso. Buscar brindarles seguridad en todo momento a través de rutinas claras, estructura, límites y sobre todo mucho amor.

No hay que enfocarnos tanto en sus accidentes (sí ayudarlos a que se limpien y se cambien) para no reforzar que los siga teniendo. Mejor enfocarnos y reforzar los pequeños logros que vaya teniendo y las conductas que sí queremos que repita. Les recomiendo que vuelvan a usar todas aquellas estrategias que les sirvieron en el futuro. 

Debemos entender que todos estamos pasando por una situación muy complicada, con muchos cambios, con mucha incertidumbre, con un sinfín de emociones, y cada quien lo vamos viviendo como vamos pudiendo y aferrándonos quizá a ciertas cosas que nos dan seguridad. Lo mismo pasa con los niños. Hay que explicarles siempre lo que está pasando, ponerle nombre a lo que están sintiendo, validarlo y darles amor y seguridad constante para que no tengan que acudir a conductas infantiles para sentirse seguros y en control. 

Suerte, con cariño

Johis

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