Maternidad y duelos

La maternidad conlleva un sinfín de duelos, cambios y pérdidas. La maternidad en sí es una pérdida enorme, en donde dejas de ser una, para llevar vida dentro de ti. Cambia tu cuerpo, tus hormonas, tus tiempos, tus relaciones, tus prioridades… todo cambia.

Pero también pueden experimentarse distintos tipos de duelo, dependiendo la pérdida relacionada a la maternidad.

  • Duelo por pérdida del embarazo: Cuando ocurre la pérdida del feto cuando aún no se ha completado el embarazo.
  • Duelo por pérdida del hij@ recién nacido: Cuando el bebé nace pero por complicaciones muere al poco tiempo de nacido.
  • Duelo por pérdida de un hij@ de mayor edad: Cuando muere el/la hij@ por alguna enfermedad, accidente o circunstancia particular.
  • Duelo por infertilidad: Cuando existe el deseo de ser madre y el embarazo no se puede lograr.
  • Duelo por aborto: Cuando existe un embarazo no deseado y por voluntad y decisión propia se decide terminar con el.
  • Duelo por diagnóstico del hij@: Cuando al nacer existe algún diagnóstico, discapacidad, malformación o condición.
  • Duelo por pérdida de lactancia: Cuando por alguna razón médica o situación particular no puede darse leche materna al bebé.

Cada uno de los duelos que se pueden llegar a experimentar en la maternidad son dolorosos, válidos e importantes. Es vital y necesario respetar el proceso, vivir la pérdida, vivir cada una de las etapas, permitirse sentir, compartir los sentimientos, buscar ayuda y trabajar la pérdida.

Hay ciertos duelos que tienden a ignorarse e invisibilizarse, por ejemplo cuando la pérdida es durante el embarazo (porque no se conoció al bebé) y que sin embargo son igual de válidos y dolorosos. Ya existe una ilusión, un proyecto de vida, expectativas. Ya se sintió al bebé dentro del cuerpo de la mamá, sin importar el número de semanas.

En casi todos estos tipos de duelo existe un gran vacío, se vive la pérdida de un vínculo, de un proyecto de vida, de las expectativas que se habían creado. También se puede experimentar culpa o sensación de fracaso como madre. Y muchas veces todo esto se vive en soledad.

Es importante también tomar en cuenta que estas pérdidas también incluyen al padre o a la pareja, en caso de que exista, y que por ende hay que evitar hacerlo a un lado o minimizar su dolor.

Si somos cercanos a alguien que está pasando por alguna pérdida de este tipo es de gran ayuda:

  • Hacerle saber que no está sola.
  • Visibilizar y validar la pérdida.
  • Intentar no racionalizarlo.
  • Ofrecer escucha activa.
  • Respetar espacio y privacidad.
  • Brindar opciones de apoyo.

Si estás viviendo o has vivido alguna pérdida en la maternidad:

  • No estás sola.
  • Se vale y se requiere vivir tu proceso, como sea que éste se vea.
  • No minimices lo que sientes.
  • No eres culpable.
  • No eres un fracaso.
  • Hay muchas mujeres que han vivido lo mismo: busca apoyo.
  • Permítete sentir todo.
  • Busca ayuda.

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