Vivimos en una sociedad escolarizada, con ciertos objetivos de aprendizaje acordes a la etapa de desarrollo y buscando que nuestros niños vayan aprendiendo lo que les corresponde y se vayan desarrollando de la mejor forma posible. Pero antes de enfocarnos en lo que hay que aprender, es importante conocer aquello que se requiere para poder aprender todo esto.

Para tenerlo lo más claro posible les voy a presentar dos pirámides:
1- La pirámide de Maslow: La jerarquía de necesidades de Maslow, propuesta por Abraham Maslow, sugiere que las personas están motivadas por cinco categorías básicas de necesidades: fisiológicas, seguridad, amor o afiliación, estima o reconocimiento y autorrealización.
Esto nos indica que no podemos llegar a la autorrealización o al aprendizaje deseado, que es el objetivo principal, si no tenemos cubiertas las necesidades fisiólogicas primero que nada. Por eso es necesario que en el caso de los niños, que es el en los que estamos enfocados, tengan rutinas de sueño, de alimentación, que realmente descansen, que su alimentación sea balanceada, que tengan salud. Y también que en la parte emocional se encuentren lo más estable posible, con confianza y seguridad, lo que ayudará a su autoconcepto y su autoestima, que harán que se sientan motivados para aprender, sabiendo que tienen todo para ser exitosos.



2. Bloques de aprendizaje: Para que el proceso de aprendizaje se de, es importante que se comience por tener buenos cimientos, porque sino todo lo que se trate de construir encima, no se logrará sostener. Se necesita que el ambiente de aprendizaje sea lo más favorable posible, donde se sientan seguros y motivados, que tengan un autoestima adecuado, que estén autorregulados, con buena atención, contentos y en calma para poder atender, comprender y asimilar los aprendizajes, los cuales se irán procesando a través de nuestros sentidos: auditivo, visual y táctil principalmente. Esto se dará a través de los conceptos mediante el lenguaje o las imágenes, que se vayan presentando en el ambiente, para así lograr ir construyendo e integrando estrategias que permitan que realmente se aprenda y que se tenga una conciencia de dichos procesos de aprendizaje (metacognición= aprender a aprender).



Nosotros como sus principales figuras, ya sea en casa (mamá y papá) o en la escuela (maestras) necesitaremos ir apoyando y favoreciendo dichos procesos de aprendizaje, asegurándonos que sus necesidades básicas estén cubiertas y que los bloques de cimentación estén consolidados. Pero ¿cómo hacerlo?
- Favoreciendo rutinas y hábitos.
- Acompañando en el proceso.
- Estar presentes.
- Brindar todo aquello que necesiten.
- Dando razones y explicaciones.
- Contestando sus preguntas.
- Incitando que se cuestionen y sean curiosos.
- Evitando comparaciones, recuerda que cada quién tiene diferentes estilos y ritmos de aprendizaje.
- Haciéndolos responsables de su propio aprendizaje.
- Favoreciendo la vinculación afectiva.
- Promoviendo ambientes adecuados de aprendizaje donde se sientan seguros y motivados.
- Mostrando flexibilidad ante las distintas respuestas.
- Enfocándonos en sus gustos e intereses.



Es sin duda un trabajo en equipo, en donde nuestra participación es indispensable, para irles dando las herramientas para que pronto ellos puedan ser responsables de sus procesos de aprendizaje. «Yo te medio para que lleguemos a un resultado».



Sobre todo en sus primeros años, estemos involucrados y presentes en su educación y en sus procesos de aprendizaje y desarrollo. Conozcamos no solo los hitos de desarrollo o todo aquello que «deberían» estar aprendiendo, sino las distintas formas en los que nosotros podemos apoyar a que estos aprendizajes realmente se logren consolidar. Tratemos que al menos el ambiente de aprendizaje de sus principales contextos sea armonioso, con seguridad y con todo aquello que puedan ir necesitando. Y no olvidemos que cualquier momento y situación puede ser un momento de aprendizaje, si sabemos cómo manejarlo y lo aprovechamos. El aprendizaje no solo se da enfrente de un pizarrón, de un libro o un cuaderno, es algo que se puede dar todo el tiempo.



con cariño, Johis

