Las noticias y los niños

Nos encantaría poder mantener a nuestros niños en una burbuja, en donde no se vieran afectados por las atrocidades que de pronto ocurren en nuestro mundo. Pero desafortunadamente, eso es bastante difícil, porque vivimos cada vez más conectados y cada vez es más sencillo tener la información a la mano, ya sea en la televisión, en las redes sociales, internet o incluso a través de las pláticas de los adultos. Además de que tampoco es benéfico para los propios niños vivir en una burbuja, porque así no es la vida, y de pronto tenemos que enfrentarnos a cosas «feas» y «malas», a tropiezos y caídas para aprender y desarrollarnos mejor.

Sin embargo, debemos ser cuidadosos en cómo acercamos a los niños a la realidad dura de la vida. Hay que explicarles aquellas noticias a las que lleguen a tener acceso o aquellas que pensemos que pueden ayudarles a aprender o trabajar algo en particular, porque tampoco vamos a presentarles con todo lo que suceda, porque sino será demasiado y no lo podrán procesar, ya que no cuentan con todas las herramientas o capacidades para hacerlo (si aún nosotros como adultos la pasamos muy mal con todo lo que pasa).

En estos días me tocó que una de mis pacientes de 8 años, estuviera asustada y ansiosa debido a que se enteró a través de Tik Tok (por eso hay que tener cuidado con lo que permitimos que los niños tengan acceso a) del conflicto entre Rusia y Ucrania. Ella temía que esta guerra llegara a México y que su casa se fuera a destruir, o que incluso ella tuviera que participar junto con su familia y luchar en la guerra. Los niños al no tener claridad de la información que les llega de golpe, la van a interpretar con lo que conocen y comprenden, usando la fantasía para llenar esos huecos que tienen.

Ahí es donde entra nuestra importante labor de aterrizarles la información y ayudarlos a digerirla mejor y llenando esos huecos con datos reales y de acuerdo a su edad y madurez. Podemos aprovechar estos momentos para crear oportunidades de aprendizaje; por ejemplo, con el caso de Ucrania, enseñar la importancia de la empatía hacia lo que los niños y familias están viviendo.

Pero también creo que hay información que los niños no tienen porque recibir, puesto que no se encuentra dentro de su contexto inmediato y conocerla solo puede crear ansiedad o temores, que es mejor evitar. Tengamos mucho cuidado con lo que ponemos en la televisión, en el radio, con lo que platicamos, o con el acceso que tengan a internet o redes sociales (buscando que siempre haya filtros y restricciones para niños), ya que los niños son esponjas y por ende absorben todo lo que escuchan y perciben.

Acompañemos siempre con amor, paciencia y mucho sentido común.

Con cariño, Johis

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