La intencionalidad en la disciplina

En lugar de regañar y sermonear a los niños frente a ciertas conductas, ¿qué tal si nos preguntáramos el porqué, el qué y el cómo? ¿Por qué actuó así? ¿Qué quiero enseñarle ahora? ¿Cuál es la mejor forma de enseñar la lección? Busquemos enfocar la situación como una oportunidad para colaborar en la mejora de su experiencia. Ellos necesitan ayuda para ir creando destrezas que les permitan encontrar soluciones. Si los bombardeamos con regaños o explicaciones, esto solo los nublará y no entenderán ni aprenderán nada.

Pensemos en las 3 preguntas anteriores como un método nuevo para pasar de la crianza reactiva a estrategias receptivas e intencionales. No siempre se logrará considerar detenidamente las preguntas y por ende las estrategias para actuar, pero cuanto más podamos tener en cuenta y practicar este enfoque, va a ser más natural y automático hacer una valoración rápida y dar una respuesta intencional, que realmente ayude a que los niños aprendan y vayan creando las conexiones cerebrales necesarias.

Con la práctica, este detenerse a pensar, puede convertirse en el recurso de elección que puede ayudar a mantener la intencionalidad y la percepción en circunstancias que antes inmediatamente generaban reacción. Poco a poco, se tendrá que imponer menos disciplina, pues no solo se estará moldeando su cerebro para que tome mejores decisiones y aprenda a conectar sus sentimientos con su conducta, sino que también podremos estar más en sintonía con lo que le pasa y el porqué hace lo que hace y por ende habrá más capacidad de orientar de forma puntual, antes de que las cosas escalen o empeoren. También se tendrá una mayor perspectiva para poder ver las cosas desde su perspectiva, permitiendo saber cuándo nos necesita y cuando necesita ayuda ayuda.

Si ponemos atención, podremos saber qué es lo que necesitan. Sus conductas siempre hablan, solo requieren que las escuchemos y veamos más allá de la simple acción. Por eso recordemos la regla de las 3 preguntas frente a la conducta de los niños: ¿porqué?, ¿qué?, ¿cómo? para tratar de ser siempre intencionales a la hora de educar y de implementar disciplina.

con cariño, Johis

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