Juego simbólico ¿por qué es tan importante?

De lo más importante en la vida de un niño, para su felicidad, su desarrollo y su aprendizaje, es el juego. Los niños pasan a lo largo de la vida por diferentes etapas del juego, acorde a su desarrollo.

  1. Juego desocupado 0-6 meses
  2. Juego solitario 0-2 años
  3. Juego como espectador 2-2.6 años
  4. Juego en paralelo 2.6-3 años
  5. Juego asociativo 3-4 años
  6. Juego cooperativo 4-5 años en adelante

Aquí nos vamos a centrar en el juego simbólico. Se da entre los dos años y los seis o siete años, según la madurez de cada niño, e irá evolucionando y ganando complejidad a medida que vayan creciendo. Consiste en la capacidad de combinar hechos reales e imaginarios, recreando situaciones ficticias como si estuvieran pasando realmente. Ellos se convierten en personajes y los objetos cobran vida para apoyar lo que llevan a cabo los personajes.

El juego simbólico se manifiesta cuando empiezan a representar roles o situaciones que van más allá de la realidad inmediata. Por ejemplo, cuando usa una caja de cartón como barco pirata o imagina que una muñeca es su hija y le da de comer con algo que representa una cuchara.

El juego simbólico no surge de un día a otro, va teniendo una evolución. De los 12 a los 19 meses aproximadamente, se da la etapa 1 que es el juego presimbólico, donde ya Identifican el uso funcional de los objetos de la vida diaria, asocian gestos o acciones con objetos como beber de un vaso vacío, o tomar un teléfono de juguete y hacer como que llaman a alguien. Después de esto, la etapa 2 ya es el juego simbólico propiamente, el cual también va teniendo una evolución.

  • Desde los 18 meses imita escenas de la vida cotidiana como dar de comer a una muñeca.
  • Desde los 20 meses comienza a combinar dos objetos, como poner una cuchara en un vaso.
  • Desde los 22 meses comienza a representar un rol como jugar a la mamá o al papá.
  • Desde los 30 meses empiezan a introducir personajes de ficción, secuencias de como jugar al doctor; los objetos ya no tienen que ser reales y como el lenguaje ha evolucionado y tienen mayores habilidades de comunicación, pueden adoptar diferentes roles en el juego.
  • Desde los cuatro años ya pueden utilizar gestos y lenguaje para establecer las diferentes escenas del juego, planifican el juego, improvisan y la interacción con los iguales se convierte en un juego cooperativo.

El juego simbólico tiene por lo tanto, un sinfín de beneficios para el desarrollo de los niños:

  • Pone en marcha su creatividad y su imaginación.
  • Fomenta el pensamiento abstracto y la resolución de problemas.
  • Favorece el desarrollo social: practican habilidades sociales como la cooperación, la negociación y el trabajo en equipo
  • Favorece el desarrollo emocional: les permite expresar y procesar emociones, contribuyendo a la comprensión de diferentes perspectivas.
  • Desarrolla las habilidades comunicativas: Al asignar roles y dialogar en situaciones imaginarias, mejoran sus habilidades lingüísticas y amplían su vocabulario.
  • Pueden explorar su identidad y expresar sus pensamientos y sentimientos de manera segura.
  • Superan miedos y ganan confianza.

A través del juego es como mejor conocemos el mundo interno de los niños, ya que es la mejor forma de expresión. Asimismo podemos observar en el juego simbólico todo lo que han observado a su alrededor, ya que justo es eso lo que van a imitar y a poner en práctica, por eso hay que tener cuidado en cómo nos manejamos enfrente de ellos, porque sin duda lo veremos reflejado en su juego. «En el juego simbólico, cada niño se expresa de manera particular, nunca encontraremos dos niños que jueguen igual”.

El juego es una actividad que aparece espontáneamente por la satisfacción que produce y con el fin de entretener o divertir. El niño que juega, aprende a controlar sus emociones, a conocer su propio cuerpo, a representarse en el mundo exterior y a actuar. El juego nace del placer de la relación con el otro, y sus funciones son la comunicación, la experimentación, la capacidad de simbolizar y la elaboración de las experiencias. Además, contribuye en la unificación e integración de la personalidad de los niños y les permite comunicarse.

El juego es vital en la infancia y por ello es indispensable que permitamos que los niños jueguen todo el tiempo. Es la actividad que debe predominar en su vida. No la limitemos, al contrario, favorezcamos que exista y acompañemos.

Para apoyar el juego simbólico podemos tratar de tener en casa juguetes o materiales que lo favorezcan:

  • Muñecas

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https://a.co/d/8NiXeOX

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  • Cocinita

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  • Profesiones

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A dejar jugar a los niños siempre. A aprender a acompañarlos en sus juegos y a ser niños otra vez jugando con ellos.

Con cariño, Johis

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