Información es poder: prevención de abuso

Los niños que han logrado detener un abuso, son aquellos que tienen la información, que saben qué es un abuso y qué es un abusador. También aquellos que se sienten seguros, con mayor facilidad podrán poner un límite.

Sabemos que el tema de la sexualidad, generalmente es un tema tabú en nuestra sociedad y que por ende es un tema que con mucha dificultad llegamos a tocar con los niños. Sin embargo, tenemos que trabajar con nuestras creencias limitantes y hablar con nuestros hijos. La prevención inicia desde que nacen, con la manera en la que con naturalidad toquemos un tema que nos compete a todos, la sexualidad.

Como papás o cuidadores es importante reflexionar sobre nuestras experiencias en la vida, pero en específico en la infancia. Esto porque tendemos a proyectar mucho de nosotros en nuestro hijos. La idea es no proyectarles ni transmitirles pensamientos o sentimientos limitantes respecto a ningún tema.

Debemos entender que tristemente vivimos en un mundo con muchos riesgos y que las estadísticas nos hablan de que el 90% de los abusos ocurren sin violencia y en lugares seguros, donde entre el 30 y el 40% de los abusos los lleva a cabo un familiar y el 60% una persona conocida y de confianza. Es por esto, que con mayor razón , es necesario que los niños tengan las herramientas y la información necesarias para poder mantenerse lo más seguros posible.

Los niños presentan una serie de rasgos que los hacen vulnerables frente a un abuso. Además de que existen factores que pueden aumentar aún más la vulnerabilidad:

  • Edad: Niñas (6 y 11 años), Niños (2 y 5 años)
  • Estrutura familiar: Familias compuestas y familias monoparentales.
  • Padres ausentes
  • Poca comunicación familiar
  • Estilo de crianza autoritario
  • Castigos, golpes y agresiones continuas
  • Ausencia de afecto
  • Ausencia de figura paterna
  • Baja autoestima
  • Entorno de relaciones violentas o discriminación.
  • Educación sexual ausente o deficiente.

Por todo esto, es importante trabajar en las tres esferas de prevención: Papás, entorno y niños.

  1. Papás:

  • Hay que hablar con un lenguaje adecuado, nombrando las partes del cuerpo con el nombre correcto: Vulva, Nalgas, Pechos, Pene y Testículos.
  • Explicarles que los genitales son de las partes más delicadas del cuerpo y que debemos cuidarlas y cubrirlas.
  • Transmitir con calma y paz la información.
  • Ser congruentes con los mensajes verbales y no verbales (sobre todo porque los niños se quedan más con los mensajes no verbales)
  • Reforzar la diferencia entre privado y público.
  • Respetar el cuerpo y la intimidad de los hijos.
  • Enfatizar el mensaje «tu cuerpo es tuyo»
  • Llevar a cabo aproximaciones sucesivas hacia la autonomía en higiene y cuidado íntimo.
  • Modelar conducta: tocar puerta, avisar y pedir permiso antes de tocar alguna parte de su cuerpo.
  • A partir de los 3.5 años ya pueden bañarse solos, así que modelar y acompañar.
  • Frente a cualquier situación preguntarse ¿si mi hij@ estuviera en esa situación con otra persona, le va a brincar o incomodar?
  • Facilitar que duerma en su propio espacio.
  • No cambiarlo en público.
  • Abrir canales de diálogo.
  • Favorecer comunicación y diálogo con los hijos.
  • Hablar de posibles escenarios y analizar alternativas ¿qué harías? ¿cómo lo diriás? ¿con quién acudirías?
  • Enseñarles a poner límites
  • Confiar en la intuición como fuente de información real y confiable
  • Hablar lo cotidiano, para permitir que se hable lo importante.
  • Acompañar afectivamente dando espacio a que se equivoquen y puedan reparar.
  • No hacernos de la vista gorda cuando los veamos incómodos: «veo que estás sentada en las piernas del abuelo pero te veo incómoda, ¿quieres sentarte en otro lugar?»

2. Entorno:

  • Que los niños estén preferentemente al cuidado de dos adultos: por ejemplo. nana y chofer
  • Normas y límites claros con cuidadores alternos (acotar interacciones)
  • Conocer a sus profesores. Estar atentos a las interacciones con ellos.
  • Regla de la puerta abierta siempre, salvo cuando vayan al baño.
  • Conferir la autoridad del asunto al niño y validarla con el otro adulto, por ejemplo: «si me quieres hablar, le pides que me llame al celular, y si te pide que me llames, le ayudas por favor.»
  • Subir a la gente cercana a nuestro barco, compartir la información con todos, para ayudar a prevenir.

3. Niños

  • Enseñarles los nombres correctos de las partes del cuerpo.
  • Que sepan qué es un abuso y qué es un abusador.
  • Que sepan marcar límites y decir NO.
  • Que sepan quiénes pueden cometer un abuso: cualquier persona, aunque te quiera mucho.
  • 3 pasos: Digo NO, Me alejo, lo hablo con alguien que me pueda proteger
  • Practicar escenarios concretos: ¿a dónde te iriás? ¿en qué persona confiarías?
  • Que conozca qué cosas se hacen en público y cuáles en privado,
  • Que sepa que hay secretos buenos y malos. Buenos: los que puedo guardar y me hacen sentir bien, como cuando vamos a hacer una fiesta sorpresa. Malos: los que me hacen sentir mal y debo compartir, como cuando algo me hace sentir incómodo.
  • Trabajar con sensaciones: poner atención en el cuerpo y tomar conciencia de las sensaciones.
  • Interpretar en cómodo e incómodo.
  • Validar las decisiones basadas en su incomodidad.
  • Usar un semáforo: rojo y verde. Lo rojo es lo que causa incomodidad, lo verde lo que causa comodidad. Enfatizar que cuando haya duda y en una situación sienta que hay rojo y verde, siempre será rojo y que lo vea como incomodidad.
  • Que sepan que mamá y papá o cuidadores principales van a añejar de ellos lo que pueda lastimarlos y siempre los van a querer, creer y proteger.
  • Hacerlos responsables de sus acciones. con consecuencias naturales y lógicas, que les permitan asumir y que eviten que sientan miedo y quieran ocultar las cosas.


Sin duda la información es poder. Y aunque sea un tema delicado y dífícil de tratar, es indispensable que los protejamos de la mejor manera, que siempre será dándoles la información y por ende las herramientas necesarias para que puedan cuidarse y marcar límites cuando sea necesario.

con cariño, Johis

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