Como sabemos, todos los seres humanos somos distintos y nuestra forma de aprender y entender el mundo también es única y diferente para cada quién, cada individuo tiene un ritmo y un estilo para adquirir el conocimiento.

Conforme los niños van creciendo, será muy importante convertirnos en detectives para observar y entender cómo es que se les facilita más aprender, cómo conectan mejor con el conocimiento y con su entorno. Esto será fundamental para poder favorecer todos los estilos de aprendizaje pero ir priorizando aquel que mejor le funcione. Pero para esto es necesario saber qué es el estilo de aprendizaje y cuáles existen; para que sea más fácil identificarlo teniendo en cuenta sus competencias, personalidad y aptitudes para adquirir diversas habilidades.



Los estilos de aprendizaje son las preferencias individuales y los enfoques que los niños utilizan para procesar y asimilar la información nueva. Como mencionaba, cada individuo tiene una forma única de percibir, organizar y retener conocimientos, lo que sin duda puede influir en la forma en que se desempeñan en diferentes situaciones de aprendizaje.



Me parece importante saber acerca de los estilos de aprendizaje, porque ayuda en el proceso educativo de los niños por varias razones:
- Personaliza la enseñanza.
- Los niños pueden estar más involucrados y motivados, lo que puede conducir a un mejor rendimiento académico.
- Ayuda a los niños a comprender mejor cómo procesan la información, lo que les da herramientas para autogestionar su aprendizaje.
- Da un respaldo emocional al hacer que los niños se sientan más cómodos y seguros mientras aprenden.
- Al reconocer y apoyar estos estilos, se crea un ambiente de aprendizaje positivo, lo que puede mejorar la confianza y su autoestima.
- La implementación de una variedad de enfoques y métodos de enseñanza para asegurarse de que todos los niños tengan la oportunidad de aprender de manera efectiva.
- Permite la identificación de posibles dificultades académicas, permitiendo que los educadores y padres pueden intervenir a tiempo para brindar el apoyo necesario.



Existe una variedad de estilos de aprendizaje según distintos autores, pero nos enfocaremos en los principales. Recuerda que tu hijo no solamente puede utilizar uno solo, es posible que identifiques que utiliza varios para ciertas actividades o temáticas. Según el autor, John P. Kotter, “Cada persona tiene un estilo de aprendizaje individual; no hay dos personas que aprendan exactamente de la misma manera”.
- Visual: prefieren el uso de imágenes, gráficos, diagramas y colores para comprender la información. Aprenden mejor y retienen el conocimiento adquirido de forma visual, como en pizarras, tarjetas de memoria o videos. Tienden a relacionar las situaciones por colores o imágenes y se orientan más por la parte artística como los dibujos, figuras geométricas, incluso reconocen y recuerdan a las personas por su rostro. Prefieren leer a escuchar y captan grandes cantidades de información solo mirando. Piensan en imágenes y visualizan en detalle. Para favorecerlo usemos: videos, imágenes, rutinas visuales, carteles, infografías, diagramas, esquemas, escribir en el pizarrón, usar proyecciones, revistas, fotografías, documentales, colores.



Los niños visuales acostumbran:
- Piensan en imágenes y, por tanto, son capaces de asimilar mayor cantidad de información en menos tiempo, aunque de manera más difusa
- Recuerdan lo que vieron o leyeron mejor que lo escrito.
- Les gusta que expliquen usando el pizarrón o pantalla digital.
- Les gusta explicar mediante dibujos, esquemas, mapas mentales, etc.
- Les gusta tener un contacto visual con el material que estudian.
- Les gusta que les expliquen mediante dibujos con técnicas de pensamiento visual o visual thinking.
- Comen con la vista, no saborean mucho las comidas
- Le gusta mucho la televisión, ver imágenes, vídeos.
- Les gusta la información global y luego ir entrando en detalle.
- Al hablar o explicar algo pueden mover los ojos hacia arriba.



- Auditivo: retienen mejor la información mediante la escucha. Les va bien con explicaciones verbales, discusiones en grupo y material educativo Para escuchar. No necesitan un pizarrón o imágenes, prefieren historias, cuentos donde pueden dejar volar su imaginación, por lo que son creativos y sensibles a los sonidos. Favorecer a través del uso de: canciones, sonidos, video, audiolibros, grabaciones, lectura en voz alta, instrucciones verbales.



Los niños auditivos suelen:
- Captar la información paso a paso. Se sienten más cómodos con tareas secuenciales.
- Son niños tranquilos y no les gusta llamar la atención.
- Respiran regularmente
- Les gusta explicar hablando, explicando o contando una historia.
- Prefieren escuchar.
- Llevan la cabeza ladeada para captar mejor el sonido
- Llevan un diálogo interno y externo consigo mismos
- Les gusta tamborilear con los dedos, llevando un ritmo.
- Recuerdan lo que otros dijeron.



- Kinestésico: aprenden mejor a través de la experiencia práctica, las sensaciones y el movimiento físico. Necesitan interactuar con el material y aprender haciendo. La destreza con sus extremidades inferiores y superiores le permiten adquirir conocimiento por medio de la motricidad. Aunque es un estilo de aprendizaje mucho más lento que los demás, genera un conocimiento muy profundo y mayor análisis al interpretar las situaciones que se presenten y de los cuales puede adquirir información. Para favorecerlo hagamos uso de: material sensorial como barro, plastilina, arena, texturas, piezas de construcción, juegos de mesa, mapas, recetas, experimentos, bailes, movimiento corporal, pausas activas, excursiones, paseos y visitas.



Los niños kinestésicos generalmente:
- Tocan a su interlocutor cuando hablan.
- Respiran profundamente
- Disfrutan de la comida y bebida, la saborean despacio.
- Les gusta explicar gesticulando, mostrando con las manos, manipulando.
- Recuerdan lo que sintieron.
- Arrastran los pies cuando andan, parecen meditabundos, reflexivos.
- Le gustan mucho los talleres, manejar herramientas y distintos materiales.
- Les gusta acariciarse el pelo, la barba, el cuello, la oreja, etc.
- Aprenden haciéndolo ellos, no viéndolo. Necesitan tocar, probar. Son los típicos que reciben un juguete y no leen las instrucciones, ni escuchan a adultos, directamente lo exploran y comienzan a usarlo.



Saquemos nuestras antenas y lupas de detectives para poder identificar nuestro propio estilo de aprendizaje si aún no lo sabemos, pero sobretodo para identificar el de nuestros niños:
- Observar y escuchar: ver cómo interactúan con la información y qué métodos parecen funcionar mejor para ellos. Pregúntale directamente qué prefiere o cómo aprende mejor. Podemos empezar a obtener información sobre su estilo de aprendizaje predominante analizando sus modelos de comunicación, qué expresiones usan con mayor frecuencia, en qué sentido hacen énfasis.
- Fomentar la experimentación: proporcionar oportunidades para que los niños se involucren en diferentes actividades educativas, como leer, escuchar música, dibujar o hacer experimentos, para que descubran qué métodos les resultan más atractivos. Hagamos uso de las distintas herramientas y materiales para favorecer los diferentes estilos y veamos con cuál conecta mejor con el conocimiento.
- Adaptar el entorno: asegurar en casa que existan materiales y herramientas para cada estilo de aprendizaje. Los maestros deben adaptar y favorecer en sus clases que existan estrategias para cada estilo. Por ejemplo, si un niño es visual, puede tener tableros o gráficos útiles en su área de conocimiento.
- Hablar con los profesores: los padres deben tener continua comunicación con los docentes de sus hijos sobre los estilos de aprendizaje que han identificados para que puedan colaborar en la adaptación de las estrategias educativas.
- Estimular la autoconciencia: Ayudar a los niños a comprender su propio estilo de aprendizaje y animarlos a reflexionar sobre qué métodos les funcionan mejor y cómo pueden aprovecharlo en su proceso. Esto les permitirá ser más conscientes y autónomos en su educación.



Identificar los estilos de aprendizaje de los niños es muy útil, ya que permite adaptar las estrategias de saber y el contenido para satisfacer las necesidades individuales mejorando así su proceso y su rendimiento académico. Sin embargo, es crucial no etiquetarlos en uno solo, ya que pueden desarrollar habilidades y adaptarse a diferentes enfoques de enseñanza a lo largo del tiempo. Siempre habrá un estilo de aprendizaje prevalente, pero en realidad aprendemos a través de todos nuestros sentidos.



Con cariño, Johis

