¿Educando a Golpes?

El otro día subí un Reel a Instagram sobre el tema de las conductas agresivas en l@s niñ@s y cómo esto tiende a ser común en los primeros años de vida. Esto ya que no tienen lenguaje para comunicarse y no tienen la capacidad para regular sus emociones, por lo que con frecuencia pueden llegar a pegar, como forma de expresar algo que están sintiendo. Y recibí un mensaje de hate, donde me ponían que justo es por este tipo de información y de manejo parental que l@s niñ@s se convertían en asesinos, que la psicología definitivamente no servía para la educación infantil y que lo que se tenía que hacer era dar un manotazo o pegarles cuando presentaran alguna conducta agresiva.

Es válido opinar y cada quién es libre de pensar y hacer lo que considere mejor para ell@s, pero la realidad es que me preocupa saber que hay personas que piensan así, porque no tienen realmente idea de cómo los gritos o los golpes pueden impactar de forma sumamente negativa en el cerebro y en el desarrollo de l@s niñ@s.

L@s niñ@s aprenden a través de lo que ven e imitan. Los papás son su principal ejemplo y referente. Si los papás les pegan, ell@s entenderán que la manera de relacionarse, resolver cualquier situación o problema, hacerse escuchar, defenderse o marcar límites, es a través de los golpes. No podemos pedirles a ell@s que NO peguen, si nosotros hacemos justo lo contrario. Tenemos que ser CONGRUENTES. Además es importante trabajar siempre en el vínculo y en el apego seguro; esto es lo que realmente va a favorecer que los niños aprendan, se desarrollen y aprendan. Imagínate el mensaje tan confuso que les llega cuando la persona que los cuida y que se supone que más los ama, es quién les pega. Obviamente se van a generar sentimientos de miedo y desconfianza en el mundo exterior.

¿Qué mensaje mando cuando les pego?

  • «Pegar está bien cuando estoy enojado»
  • «Si algo no sale cómo yo quiero, la solución está en pegar»
  • «Porque lo digo YO»
  • «Si no te portas bien, te mereces un golpe»
  • «Pegar es algo permitido y correcto»
  • «Eres mal@»

L@s niñ@s no van a entender que si hacen algo «incorrecto» y les pegamos, es porque queremos que dejen de hacerlo. Quizá funcione, y dejen de llevar a cabo la conducta, pero será principalmente por miedo; aprenderán a obedecer por miedo, pero no entenderán el mensaje deseado. Los niñ@s no entienden la relación entre el golpe que se les da y su «mala conducta». Frente al golpe se desencadenan respuestas psicológicas y fisiológicas, que afectan el bienestar y el desarrollo de l@s niñ@s, sobre todo si es algo constante:

  • Sienten dolor, tristeza, miedo, enojo, vergüenza y culpa.
  • Se sienten amenazados, lo que provoca estrés fisiológico y la activación de las vías neuronales que ayudan a hacer frente al peligro.
  • Elevada reactividad frente al estrés.
  • Cambios en la estructura y funcionamiento cerebral.
  • Ansiedad o depresión.
  • Baja autoestima.
  • Conductas autolesivas.
  • Deterioro del desarrollo cognitivo y socioemocional, especialmente la regulación de las emociones y la capacidad para resolver conflictos.
  • Internalización moral deficiente y mayor frecuencia de comportamiento antisocial.
  • Aumento de la agresividad.
  • Comportamientos violentos, antisociales o delictivos en la adultez.
  • Deterioro de las relaciones.
  • Mentir para evitar el castigo físico.
  • Exclusión del diálogo y la reflexión, y dificultad para encontrar modos alternativos de resolver conflictos de forma pacífica.
  • Daño en la relación padre/madre/cuidador- hij@.

Los golpes y otras formas de violencia pueden perjudicar el desarrollo infantil. Las afectaciones al cerebro, sobre todo en edades tempranas, pueden ser permanentes y propiciar dificultades tanto para procesar las emociones, como para tomar decisiones de manera racional.

Cuestiónate algo importante; cuando tu pareja, tus papás, tu jefe o tus empleados te sacan de quicio o cometen algún error ¿qué haces? ¿les pegas? No ¿cierto? Entonces ¿Por qué harías eso con alguien pequeño e indefenso, que apenas está aprendiendo y desarrollándose?. La próxima vez que sientas ganas de darles un manotazo o una nalgada, piensa en esto y fíjate en sus pequeñas manitas. Ell@s no se pueden defender.

Hay quienes dicen «a mi me pegaron en mi infancia y mira <estoy perfecto>» o «no pasa nada, solo le di una nalgada», «ay ni le pegué, solo es un manotazo», «un manotazo a tiempo, va a impedir que sean malcriados». Pero la realidad es que los efectos negativos de los golpes vienen desde el primer golpe (y aunque sea el único). Pegar nunca debe ser opción. Recordemos que la agresión, solo genera más agresión. Y una agresión repetida y no frenada, se convierte en violencia.»

«Educar pegando no es educar, es aterrorizar.»

con cariño, Johis

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