¿Cuánto compartes de la vida de tus hij@s?

Últimamente, con la tecnología, el internet y las redes sociales, se ha vuelto cada vez más sencillo compartir al mundo nuestro día a día. Hay quienes prefieren mantener su vida privada, justo así, privada, y hay quiénes en cambio prefieren compartirla toda. Y cada decisión es válida y respetable, pero también digna de reflexión. Sobre todo cuando incluye a otras personas, en este caso, niñ@s que no tienen consciencia de lo que pasa y de que no tienen ni voz ni voto para decidir respecto a estas prácticas.

Se ha vuelto muy normal ver en redes, la vida cotidiana de l@s niñ@s, lo que comen, lo que hacen, lo que les pasa, cuando se enferman, cuando juegan, cuando duermen… todo absolutamente todo acerca de su vida. Esto se llama Sharenting, de «share»: compartir y de «parenting: paternidad, y es la práctica de compartir cada detalle de la vida de l@s hij@s en internet, principalmente en redes sociales como Instagram o Tik Tok.

Habría que reflexionar ¿qué parte de la vida de tus hij@s compartes en línea? ¿Por qué lo haces? ¿Con quién lo compartas? No es lo mismo tener una cuenta privada donde solo tienen acceso tus familiares y amigos a tener una cuenta abierta, con muchos seguidores y compartirlo sin saber realmente en manos de quién va a caer toda esa información.

Recordemos que cada vez que una foto o video es publicada, se crea una huella digital del niñ@, que queda de forma permanente y lo puede seguir en su vida adulta. Es decir, aunque subas algo y después lo elimines, la huella queda para siempre. Lo peligroso de esto es que puede llevar a situaciones de mucho riesgo como: fraudes en internet, ciberacoso, pornografía infantil, suplantación de identidad, entre otras cosas.

Si aún conociendo los riesgos de publicar la vida en internet, decides seguir haciéndolo, es importante tomar en cuenta algunos factores para tener más seguridad al hacerlo:

  • De preferencia no mostrar su cara o aspectos que l@s puedan identificar.
  • Desactivar ubicación y geolocalización.
  • No mencionar datos personales. Nunca compartir detalles específicos como su nombre, su escuela, dónde toma sus clases, etc.

Es primordial enseñar el valor y la importancia de la intimidad, pues esto ayudará a que l@s niñ@s en la gestión de la información que se publique. No olvidemos que ell@s tienen derecho a la privacidad y aunque tod@s tenemos derecho a la libertad de expresión, hay que encontrar un balance y ser cuidadosos con lo que hacemos y con lo que compartimos al mundo.

Piensa bien antes de publicar cualquier foto o video de un menor de edad y considera los riesgos. Es nuestro deber como adultos cuidarlos. Aquí algunos consejos para protegerlos mejor:

  • Revisar las políticas de privacidad de cada red social.
  • Cuando ya sean más grandes y con mayor consciencia, preguntarles su opinión.
  • No compartas fotos o videos donde salgan desnudos o salgan en una situación vulnerable.
  • Pregúntate: ¿cómo se sentirán cuando vean esto en el futuro?
  • Utiliza alertas de Google, para cuando aparezca su nombre en los motores de búsqueda.
  • No compartas información personal.

Tristemente vivimos en un mundo donde no toda la gente tiene buenas intenciones. Por eso reflexionemos antes de actuar y busquemos siempre el bienestar de nuestr@s mayores tesoros.

con cariño, Johis

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