Solemos pensar que ir al doctor, a terapia o a cualquier otro servicio, debe ocurrir únicamente cuando existe un problema presente. Lamentablemente vivimos en una cultura que nos ha enseñado a actuar y a tomar cartas en el asunto, ya que algo sucede o ya que el problema se presenta. No existe la cultura de prevención, que es importantísima. Todos deberíamos hacernos chequeos periódicos, revisarnos, acudir por ayuda para facilitar nuestra vida y prevenir posibles problemas futuros.

Dicho esto, generalmente quiénes llevan a sus hij@s a terapia, es porque han detectado algo que se sale de la «norma», o porque en el colegio les han hecho alguna observación y les han pedido que los lleven a una valoración o a trabajar algún área específica. Y efectivamente esas son razones muy válidas para hacerlo, para tomar acción, pero no deberían ser las únicas.



Se recomienda acudir a terapia de aprendizaje cuando:
- Se le dificulta llegar a un aprendizaje esperado.
- Se frustra porque tarda mucho o no le salen las cosas bien a la primera.
- Cuando se observa que su desempeño se encuentra por debajo de lo esperado para su edad comparado con sus compañeros del salón.
- Cuando sus estrategias no están funcionando o no son muy eficientes.
- Cuando no tiene motivación para aprender y comienza a ver el aprendizaje y lo académico como algo negativo.
- Cuando requiera reforzar ciertos aprendizajes.
- Cuando se busque consolidar pre-requisitos.
- Cuando requiera apoyo para leer, escribir o para llevar a cabo tareas de razonamiento matemático.



Las razones pueden ser múltiples, pero es importante considerar la terapia no solo cuando el problema o la dificultad ya se presentó, sino como forma de prevenir, de estimular y reforzar aquello que será necesario para el éxito escolar.
Por ejemplo, en etapa preescolar es importante asegurarnos de que l@s niñ@s consoliden todos los pre-requisitos, para que cuando les toque comenzar a leer, a escribir y a trabajar con tareas de matemáticas un poco más complejas, tenga las herramientas para lograrlo. Por ello es que contamos con espacios para apoyarlos a trabajarlos, reforzarlos y consolidarlos para que estén mejor preparados para los retos que sigan.



No vean la terapia como algo negativo, sino como un apoyo extra que brindará mayor seguridad, mejores herramientas y estrategias a nuestr@s niñ@s.
Con cariño
Johis

