¿Cómo poner límites desde el amor?

Para educar de manera eficaz a nuestros hijos, debemos marcar las reglas en casa con el objetivo de cumplirlas. El secreto es hacerlo de manera coherente y con firmeza y siempre ponernos de acuerdo para que tanto papá como mamá estén en el mismo canal, evitando confundirlo.

A nadie le gusta que le pongan límites, por lo que es normal que tu hijo se enoje, llore y se mantenga distante contigo por un tiempo. Aunque nos duela también a nosotros, debemos mantenernos firmes y ser consistentes para que esto funcione.

Algunas estrategias puntuales para poder comenzar con el proceso son:

1. Anticiparnos a lo que va a ocurrir. Hay momentos en que ya sabemos que vamos a tener que decir que no, podemos anticiparlo para que sepan lo que hay que hacer. Es muy posible que de este modo no lleguemos a necesitar impedirles nada. Por ejemplo «vamos a llegar a una rampa, bajarla con el patín es peligroso«, en lugar de decir «NO puedes bajar la rampa montado en el patín«.

2. No dar opción a su negativa. En lugar de forzarle a que haga algo, es mucho más fácil darle dos alternativas que no incluyen el NO «¿te lavas tú los dientes o te los lavo yo?«

3. Adelantar lo bueno que viene después. Algo así como «si acabamos rápido de cenar podremos leer un cuento» en lugar de «estás tardando muchísimo así que hoy NO vamos a leer un cuento«.

4. Dejar clara la consecuencia natural. marcar las reglas de forma concreta, usar frases cortas y órdenes precisas. “Si tocas el enchufe te puede dar un toque». Con esta opción, les estamos explicando y enseñando cómo es el mundo. Además, el mundo ya se encarga de poner sus límites naturales.

5. Consultarles su opinión.:  Hacerlos partícipes en la elaboración de reglas y consecuencias de la casa. Darle la oportunidad de tomar decisiones y ser responsable. Por ejemplo: «¿Qué podemos hacer para que yo pueda trabajar y tu estés entretenido?» en lugar de «ahora NO voy a jugar porque estoy ocupada y tengo que hacer una tarea urgente«

6. Explicarles claramente lo que se espera de ellos. Para nosotros está muy muy claro pero para los niños no tanto. «Tenemos que salir de casa a las 08.55 (enseñándoles el reloj)«. ¡Cuando los niños entienden el motivo de una regla como forma de prevenir situaciones peligrosas, se sienten más animados a obedecer. No les demos sermones ni explicaciones eternas, pero busquemos explicarles en pocas palabras la razón del límite “No pegues porque duele y lastimas a los demás”.

7. Reconocer nuestros propios sentimientos y animarles a empatizar. «Me siento triste cuando se pelean, ¿qué podemos hacer para que resuelvan sus conflictos?«

8. Pedirles ayuda. Por ejemplo, para cocinar, que es una actividad muy entretenida en la que pueden participar desde bastante pequeñitos. Mejor evitar el «NO voy a jugar ahora porque tengo que hacer la comida» y sustituirlo por «Ahora tengo que hacer la comida, ¿me ayudas a prepararla?«

9. Validar sus sentimientos pero no las acciones. Los sentimientos están bien, pero no todas las acciones que de ellos derivan. «Entiendo que estás muy enojado pero si pegas haces daño. Los conflictos se resuelven llegando a un acuerdo y sin dañar a los demás>>

10. Ayudarles a explorar sin ponerse en peligro. siempre acompañarlos en su ansia y necesidad exploradora, anticipándoles los peligros pero dejándoles experimentar. Por ejemplo en lugar de decir, además gritando, «¡NO toques el horno que te quemas!» mejor decir «el horno está muy muy caliente, ¿te acompaño a acercarte para que lo compruebes?»

11. Ayudar a conseguir sus metas. Adelantarse al fracaso que desencadenará la discusión y darle herramientas a los niños para resolver sus problemas. Por ejemplo: Si sabes que tu hijo tiende a morder a su hermana cuando se frustra, no esperes a la pelea, ayúdalo a no morderla. Siéntate cerca de él y cuando lo notes frustrado, ayúdale a controlarse.

12. Enseñar a reparar las acciones. Enseñar a los niños que sus acciones tienen consecuencias y que hay que repararlas es fundamental. Por ejemplo, Cuando un niño pega a su hermano, corregir el daño podría significar pedirle perdón y darle un beso.

13. Darles opciones: en algunos casos, permitirle que tome las decisiones, en cuestiones sencillas como qué juguete usar, qué playera ponerse para ir al paseo… En las cosas importantes no hay opción ni manera de negociar, la indicación debe ser clara y puntual: “Es hora de bañarse”.

14. Sugerir alternativas: al aplicar un límite, intentemos tener una alternativa “no pintes con las cosas de mamá, mejor usa un lápiz”.

15. Constancia: hay que ser constantes en el cumplimiento de las reglas, para que se acostumbren a seguirlas y a su rutina, y no se genere confusión en torno a ello.

16. Controlar las emociones: intentemos no reaccionar desde la frustración y el enojo, respirar y contar hasta 10 antes de iniciar la interacción.

17. Potenciar buenas conductas: cuando haga algo muy bien, felicitarlo y hacérselo notar.

Ahora, también hay algunas cosas que debemos tratar de evitar, para tener mayor éxito en el proceso:

  • No anticiparse a sus deseos y esperar a que los exprese; esto ayudará con el lenguaje expresivo y con su autonomía.
  • No ceder frente a un berrinche.
  • No engancharse. Evitar enojarse, pelear y discutir con él durante el berrinche.
  • No invalidar su emoción.
  • No usar el miedo ni las amenazas para cambiar la conducta.
  • Que no vea que ustedes como padres están en desacuerdo en algo.

Busquemos involucrarlos en el proceso y así estaremos respetando su sentido de pertenencia a un grupo, además de hacerlo sentir escuchado al ver que tomamos en cuenta sus opiniones y sentimientos. Al motivarlo  en su responsabilidad, lo estaremos ayudando a que aprenda de sus errores. Confiando en él, lo estaremos animando a solucionar sus errores sin sentirse mal por ello.

Llevando a cabo los puntos mencionados, las acciones tomadas repercutirán de manera positiva en su bienestar emocional, lo cual a la larga lo ayudará a desarrollar un sistema interno de control y autorregulación, sin la necesidad de la imposición de un adulto. Justo lo que queremos llegar a lograr. ¡Ánimo!

Aquí algunos libros que les pueden ayudar también. Los pueden conseguir en Amazon

con cariño,

Johis

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