¿Cómo favorecer la autonomía en los niños?

Generalmente tendemos a ver a los niños como seres indefensos e incapaces de realizar muchas cosas. Sin embargo, es sorprendente lo que pueden lograr si confiamos en ellos y les vamos poco a poco permitiendo llevar a cabo por sí mismos, actividades de acuerdo a su edad.

Muchas veces por facilidad, por prisa o por diversas razones, preferimos hacer nosotros las cosas por ellos, por ejemplo: vestirlos, darles de comer en la boca, hacerles la tarea. Pero eso, les manda el mensaje directo de que no confiamos en ellos ni los creemos capaces.

Es lógico, que siempre habrá cosas, que depende su edad y su nivel de desarrollo, les serán difíciles de llevar a cabo, que se equivocarán, que tendrán que intentarlo muchas veces y que quizá fallen, pero el simple hecho de permitirles intentarlo, les abre las puertas a la autoconfianza y a la buena autoestima, sobre todo si los acompañamos en el proceso con paciencia y amor.

Sabemos que no siempre tendremos el tiempo para permitirles intentar las cosas, y se vale de vez en cuando hacerlo por ellos si la situación así lo requiere, pero evitemos que se vuelva costumbre, pues de lo contrario esa será su manera de relacionarse con el mundo que los rodea, esperando que haya alguien que les solucione la vida. Lo que menos queremos para ellos es que se vuelvan unos «inútiles», al revés, el mayor deseo de todo padre y educador sin duda es que puedan desarrollar al máximo su potencial y sus capacidades. Y esto depende en gran parte de nosotros y de cómo los vayamos acompañando en el proceso de independencia.

Ayudémoslos a ser seres autónomos. No hagamos por ellos lo que son capaces de hacer por sí solos. Permitamos que nos sorprendan y que vayan intentando hacer cada vez más cosas por sí solos. Muchas veces llegamos a pensar cosas como «ay no, es muy chiquito, obvio no puede», pero cómo sabremos si puede o no si no le permitimos intentarlo. Ya si vemos que por más que lo intenta no lo logra, entonces ya podemos intervenir y guiarlo y ayudarlo.

La autonomía se irá expresando a través de la participación, de proponer, de expresar propias ideas, de elegir entre diferentes opciones y alternativas y de tomar decisiones.

Para potencializar esto, hay algunas sugerencias que podemos emplear:

  • Ofrecerles alternativas en sus elecciones cotidianas: ¿a qué quieres jugar? ¿quieres la playera azul o la roja? ¿qué cuento quieres que te lea? ¿quieres manzana o plátano?
  • Presentarles nuevos desafíos e intentar que lo hagan solos. Motivarlos a través de expresiones que confirmen que confiamos en su capacidad de hacerlo y lograrlo «tú puedes», «vas muy bien»
  • Respetar su privacidad y sus necesidades, por ejemplo si necesita o quiere estar solo un tiempo para calmarse.

Los primeros pasos en la autonomía de los niños pueden verse favorecidos a través de hábitos y rutinas:

  • Recoger sus juguetes después de usarlos.
  • Acostarse a la hora correspondiente.
  • Comer con la menor ayuda posible.
  • Preparar su ropa.
  • Vestirse y desvestirse, empezando con al menos una prenda como los zapatos o calcetines y después ir aumentando.
  • Higiene personal: lavarse dientes, lavarse manos.

Puede ser complicado ver que los niños van creciendo y que cada vez nos necesitan menos, pero es parte del proceso y es un objetivo importante que debemos buscar alcanzar para su mejor desarrollo. No los presionemos, no nos presionemos, no comparemos, y vayamos poco a poco, con paciencia y mucho amor.

con cariño, Johis

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