¿Cómo favorecer el desarrollo de habilidades sociales?

Sabemos que las habilidades sociales son vitales para la vida, pues permiten la interacción efectiva con los demás, la resolución de problemas y la adaptación a nuevas situaciones. Por eso es importante, que trabajemos para favorecerlas en nuestros niños.

La empatía es la capacidad de ponerse en el lugar de otros, buscando entenderlos, con recepción hacia las emociones de los demás, yendo más allá de nosotros mismos. Para favorecerla:

  • Dar ejemplo.
  • Escuchar. Darle importancia a lo que nos cuenten.
  • Prestar atención a los sentimientos sin juzgarlo.
  • Expresar sentimientos.
  • Ayudar a que entiendan emociones propias.
  • Consolar, dar afecto.
  • Tener una comunicación abierta.
  • Tomar situaciones cotidianas, cuentos o videos para preguntarles ¿tu qué harías?

La comunicación es la base de toda interacción y relación. Es escuchar, expresar y entender, tratando de eliminar barreras y ampliar espacios y formas. Para favorecerla:

  • Demostrar que estamos ahí para ellos.
  • Abrir espacios para dialogar sin ser impositivos.
  • Hablar de nosotros mismos, de nuestras experiencias.
  • Practicar la escucha activa.
  • Tener tiempo de calidad para platicar.
  • Preguntarles qué necesitan.
  • Hacer uso de juegos, cuentos, canciones.

La asertividad es la capacidad de comunicar desde el respeto, sin atacar a los demás, expresándonos de forma honesta, directa y correcta. Es una conducta equilibrada entre pasividad y agresividad. para favorecerla:

  • Propiciar buen ambiente de comunicación.
  • Enseñara negociar y a ceder.
  • Enseñar a marcar límites, a decir NO.
  • Potenciar autoestima.
  • Demostrar que prestamos atención y entendemos.
  • Decir lo que queremos que suceda, nuestras expectativas.
  • Expresar opiniones, necesidades y emociones.
  • Ser breves y concisos al comunicarnos.
  • Trabajar en desarrollar lenguaje no verbal.

La escucha activa va más allá de escuchar. Es escuchar la parte emocional del mensaje, hacer saber que estamos escuchando y entendemos. Es saber cuándo guardar silencio y cuándo intervenir. Para favorecerla:

  • Ponerse a la altura de los niños.
  • Evitar interrupciones.
  • Tratar de tener el mismo nivel de atención en las diferentes partes de la conversación.
  • Evitar expresiones negativas.
  • Evitar dar soluciones y respuestas.
  • No juzgar,
  • Establecer contacto visual.
  • Reconocimiento del lenguaje no verbal.
  • Ser espejo: asentir, parafrasear, hacer preguntas.

El apego es la capacidad de establecer lazos afectivos con otras personas. Es crear vínculos, querer y ser queridos como necesidad básica. Dependiendo de nuestro apego con la figura primaria, será cómo nos vinculemos con otros. Permite el adecuado desarrollo al dar seguridad y protección. Para favorecerlo:

  • Conectar con las emociones del bebé.
  • Guiar en el aprendizaje de las emociones.
  • Responder con seguridad a situaciones nuevas e inseguras.
  • Entender señales y forma de comunicarse.
  • Crear base de confianza y seguridad.
  • Estar atentos y responder a necesidades.
  • Escuchar sus emociones, aceptar y validarlas.
  • Mostrar cariño, abrazar, acariciar.
  • Tener tiempo de calidad.
  • Cuidar el propio bienestar físico y emocional.

La Cooperación va en pro del trabajo en equipo, son las acciones y esfuerzos que se realizan en conjunto para alcanzar una meta en común y trabajar hacia objetivos comunes. Para favorecerla:

  • Implicarlos en tareas y responsabilidades en casa y escuela.
  • Establecer metas en común.
  • Planificar juegos y actividades que los motiven a trabajar juntos.
  • Modelar la cooperación en diversos contextos.
  • Enfocarse en las habilidades de cooperación que demuestren y reconocerlas.
  • Que sepan qué esperamos de ellos.
  • Reconocer sus buenas actitudes.
  • Involucrarlos en actividades artísticas y deportivas.
  • Favorecer la vinculación con sus compañeros.
  • Favorecer el sentido de pertenencia.
  • Favorecer resolución de problemas colectivos.

El autocontrol es la capacidad de controlar nuestros impulsos, emociones y conductas, manejando factores internos y externos para no afectar nuestro bienestar ni nuestras relaciones. Para favorecerlo:

  • Ser un modelo a seguir.
  • Enseñar estrategias de autorregulación.
  • Calmar el cuerpo: comer bien, dormir bien, tener rutinas y buenos hábitos.
  • Practicar mindfulness, meditación y respiraciones.
  • Ser co-reguladores, es decir, ayudarlos a regularse a través de nuestra calma.
  • Fortalecer relaciones y mantener vínculos seguros.
  • Fomentar rutinas y estructura.
  • Nutrirlos emocionalmente.
  • Crear redes de apoyo.
  • Favorecer ambiente seguro.
  • Evitar conductas contradictorias.
  • Evitar acercarnos cuando estemos desbordados.
  • Evitar exigirles lo que aún no pueden lograr.
  • Mostrarnos sensibles y disponibles.
  • Tener actitud abierta y receptiva a sus emociones.

La resolución de conflictos implica poder analizar las diferentes situaciones de la vida, buscando alternativas para encontrar la mejor solución posible, respetando las ideas y opiniones de otros. Buscar resolverlos de manera pacífica y constructiva sin dañar la relación con otros. Para favorecerlo:

  • Ofrecer espacio para libre expresión.
  • Fomentar comprensión mutua.
  • Enseñar a identificar y conocer emociones.
  • Favorecer autorregulación.
  • Favorecer negociación.
  • Pedir disculpas si es necesario.
  • Reforzar empatía.
  • Favorecer la búsqueda de calma y el distanciamiento.
  • Favorecer la escucha activa.
  • Aprender a ceder y enseñar a deder.
  • Comunicación efectiva.
  • Modelar. Ser ejemplo.
  • Simular situaciones en casa.

Los beneficios de ir enseñando y favoreciendo las habilidades sociales en los niños es que se fortalecen las relaciones humanas, se fomenta la gratitud, se genera confianza, se permite la conexión con más personas, aumenta la felicidad, hay mayor capacidad de aprendizaje y mejoran las oportunidades educativas y laborales.

Es importante siempre favorecer el trabajo en equipo entre los diferentes contextos. La educación empieza en casa, pero se refuerza en la escuela. Hay que buscar ser congruentes y consistentes con aquello que se enseñe.

con cariño, Johis

 

 

 

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