Dejando el pañal

Dejar el pañal es un proceso que los niños deben hacer a su propio ritmo, cuando estén preparados y sin presiones, y en el que el papel de los padres es acompañarle con comprensión y mucho amor y paciencia.

Pero al ser un proceso que no es lineal, que tiene sus subidas y bajadas y en el que puede llegar a haber accidentes con frecuencia, es normal que de pronto como papás lleguemos a perder la paciencia y desesperarnos. Pero por eso es importante saber qué cosas debemos evitar hacer o decir en el proceso:

 

    • Premiar: evitemos dar recompensas, sobre todo al inicio del proceso, cuando logre ir al baño. Queremos que realmente aprenda a ir al baño, no que lo haga por obtener algo. «Cuando vayas al baño, te doy un dulce»

 

    • Etiquetar: evitemos ponerles etiquetas, que al final causan inseguridad, crean presión, catalogan y encasillan. No queremos que se terminen creyendo un papel que no les corresponde. «eres un cochino, ahí no se hace popó»; «eres niño grande y los niños grandes ya no se hacen pipí»

    • Comparar: las comparaciones más que motivar, causan inseguridad. «mira, él si va al baño, tu también deberías»

    • Castigar: dar una connotación negativa al proceso, sólo lo complicará más. «si te vuelves a hacer, nos vamos del parque»

    • Hablar mal: necesitamos que reciban el mensaje de que confiamos en ellos y en su capacidad de lograr las cosas, hablar mal de ellos, causará lo contrario. «diario tiene accidentes, ya estoy harta»

De nosotros depende lo fácil o difícil que hagamos este proceso para nuestros hijos o alumnos. Debemos ser muy pacientes, respetuosos y empáticos durante todo el proceso, y ser conscientes de que habrá accidentes y retrocesos. Recuerda, no es un proceso lineal, ni rápido.

Para poder acompañarlos de la mejor manera, aquí algunas estrategias que pueden ser de utilidad:

 

    • Muestra: «este es el baño, como el de mamá y papá»

    • Involucra: «voy al baño, ¿quieres acompañarme?»

    • Describe: «mira, primero te bajas los pantalones, luego te bajas los calzones y te sientas»

    • Acompaña: «veo que estás incómodo, ¿quieres ir al baño?»

    • Fomenta: «mira este video, Elmo va al baño», «¿te gustaría que leyeramos el cuento de David va al baño?»

    • Divierte: «mientras intentas hacer popó, vamos a contar cuántas burbujas ponchamos»

 

    • Preparar el ambiente: tener cuentos relacionados con el tema del baño, juguetes que lo puedan entretener mientras espera, videos que le modelen lo que va a suceder en el baño.

    • Tener ropa cómoda, que sea fácil para bajar y subir, así como crocs o chanclas que puedan mojarse sin problema.

    • Tener horarios para ir al baño, siempre al despertarse, después de comer, antes de dormir… o al principio cada X minutos (20-40)

    • Siempre tener mudas de ropa para cambiarlo si hay un accidente.

    • Motivarlo: comprarle ropa interior divertida, de sus personajes favoritos y felicitarlo cuando tenga logros.

    • Elogiarlo: cuando haya avisado que quiere ir al baño, cuando logre hacer en el WC, hacerle fiesta para que se motive a hacerlo la próxima vez»

    • Tener paciencia: no enojarnos ni regañarlos, es normal que haya accidentes o que incluso haya retrocesos, poco a poco lo irán logrando.

    • Recordarle: Muchas veces por estar entretenidos o divertidos jugando o en alguna actividad, olvidan que tienen que ir al baño, así que nosotros podemos recordarles cada X tiempo y acompañarlos a que vayan.

En caso de que el proceso esté siendo muy complicado, y existan pocos avances, se pueden recurrir a algunas estrategias que no se recomienda usar desde el principio; por ejemplo: economía de fichas. Cada vez que vaya al baño en el WC y en la medida que esto sea más frecuente y existan menos accidentes, puede ser útil darle refuerzos positivos. Al comienzo lo ideal es que sean solo refuerzos sociales como un abrazo, aplausos, besos y halagos. Si esto no funciona, podemos acompañarlo de un refuerzo material como unos stickers o algún juguete pequeño. Ayuda mucho acompañar estos refuerzos de un calendario de logros o economía de fichas en donde se vayan registrando los logros que tenga cada día. Debe estar en un lugar visible del baño, para que pueda participar en el registro y lo pueda ver para llevar el control de sus logros. la idea es que una vez que tenga palomitas o caritas felices en un período específico (puede comenzar siendo por día, y después ser semanal) se le otorgue un «premio» o algo que quiera.

La idea es que esto sea temporal, y que en la medida en la que avance el proceso, se vaya distanciando el refuerzo material hasta desaparecer completamente. Se mantendrá el refuerzo social hasta que consolide el proceso por completo. Recuerden que no queremos condicionar el aprendizaje y los logros, por lo que este tipo de estrategias solo deben usarse en casos extremos, donde ya se ha intentado de todo sin éxito. La idea es que los niños realmente aprendan a ir al baño y la motivación sea intrínseca y no a través de premios y recompensas.

Suerte en el proceso, con cariño,

Johis

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *