¿Amor es amor?

Junio es justamente el mes del orgullo y el 28 de junio se celebra en todo el mundo el Día Internacional del Orgullo LGBTIQ+ en conmemoración al levantamiento ocurrido en la ciudad neoyorquina de Stonewall en 1969, hecho que marcó el inicio del movimiento.

Y aunque pareciera que ya mucha gente apoya el movimiento, la realidad es que aún hay muchísimo que trabajar en relación al respeto y no discriminación frente a lo que es distinto a nosotros o a lo que es la «norma». Claro ejemplo de cuánto nos falta todavía, es el hecho de que justo también en el mes de junio se estrenó en el cine, la nueva película de Pixar «Buzz lightyear», la cual generó controversia al ser una de las primeras películas infantiles en abordar el tema de homosexualidad y homoparentalidad.

Una compañera astronauta de Buzz, forma una familia con otra mujer, se embaraza y tienen una hija. En la película se muestra un poco de esto y hay una escena en donde la pareja se da un pequeño beso. Con esto, en muchos países, alrededor de 14, se prohibió la exhibición de la película en cines y por ejemplo en México, salieron muchos comentarios tales como «no es adecuado que los niños vean este tipo de escenas, ya que se pueden convertir en gays/lesbianas».

La realidad es que no podemos tener a l@s niñ@s en una burbuja, alejados de la vida. Y parte de la vida es saber que existen distintas formas de amor y distintos tipos de familia, no existe una sola verdad o realidad. Mientras más normalicemos esto y lo hablemos con naturalidad con ell@s, más ayudaremos a que exista una sociedad más inclusiva, respetuosa y sin tantos prejuicios.

El amor en cualquiera de sus formas sigue siendo amor, y eso es algo que siempre tendríamos que respetar y aplaudir, en lugar de censurar, esconder o criticar. Es importante hablarle a l@s niñ@s desde que son pequeñ@s sobre la diversidad y es evidente que hacerlo de ninguna manera los va a llevar a cambiar su orientación sexual.

Educar sobre sexualidad y diversidad hace que sepan que todos somos diferentes y que eso es algo normal. Además de que favorece que tengamos seres humanos más empáticos frente a lo diverso.

  • Informar sobre los distintos tipos de familia que existen.
  • Ayudar a evitar que existan prejuicios hacia lo desconocido o diferente.
  • Abrir espacios de diálogo y escucha para que puedan hacer preguntas.
  • Evita que busquen información por su cuenta y que llenen sus lagunas con información errónea.
  • L@s niñ@s y adolescentes necesitan representación en la pantalla, para poderse identificar y evitar que sientan que no pertenecen.
  • Permite que vean y conozcan el mundo como es.

La representación de la diversidad sexual, no confunde ni convierte a nadie. Lo que los puede confundir son las reglas y discursos que los lleguen a hacer sentir anormales, enfermos y solitarios. Mostrar personas diversas, que sin importar quiénes sean merecen derechos, respeto y dignidad, es una manera de cuidarlos y de evitar que se sientan culpables de ser quienes son.

Exponerl@s a muestras de amor naturales, incluyendo entre parejas del mismo sexo, lejos de “incitarlos”, los ayudará a ver la orientación sexual como algo natural y a lo que tienen derecho. De nosotros los adultos, dependen los valores, ideologías y prejuicios que puedan llegar a tener l@s niñ@s, así que cuidado con lo que les estamos transmitiendo. En lugar de que les asuste una muestra de amor entre dos seres humanos, les debería de asustar la violencia, el odio, la discriminación y todo lo realmente espantoso que actualmente existe en la vida y que tristemente se ha llegado a normalizar. Normalicemos el amor, no el odio. Evitemos que el amor, sea una vía hacia el odio.

Vean Buzz Lightyear con sus hij@s y aprovechen la oportunidad para hablar de manera natural sobre la diversidad.

Con cariño, Johis

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