¿Cómo establecer vínculos saludables con los hijos?

Sabemos que para lograr un adecuado desarrollo emocional, es indispensable favorecer la existencia de buenos vínculos, sobre todo con las principales figuras de los niños, es decir, sus padres. Las relaciones padre-hijo entre los 2 y 3 años son fundamentales para la formación del carácter y la personalidad, por eso es importante buscar establecer estos vínculos desde el primer día de vida, incluso desde el embarazo.

Las relaciones del bebé con sus padres van quedando guardadas en su subconsciente e influyen en su autoestima, su personalidad y en sus relaciones afectivas y sociales. El tipo de vínculo con sus principales figuras, determinará cómo serán los vínculos que establezca en su adultez.

Algunos de los beneficios que brindan los vínculos saludables son:

  • Fomentan y mejoran la comunicación familiar.
  • Aportan confianza y seguridad al niño.
  • Contribuyen a fortalecer la autoestima.
  • Promueven unas bases seguras para futuras relaciones sociales y vínculos afectivos.

Es importante que los niños reciban afecto a través de: caricias, contacto físico, abrazos, besos, palabras y tono de voz, la alimentación (la lactancia es una etapa que puede ayudar al vínculo), el tema del cambio de pañal y el baño con todas las primeras sensaciones que conlleva.

Para poder favorecer estos vínculos es necesario:

  • Mostrar cariño abiertamente.
  • Implicarse en sus juegos y actividades.
  • Fomentar la comunicación padres-hijo escuchándoles sin juzgarles e impartiendo experiencias y sentimientos.
  • Demostrarles que son queridos y aceptados.
  • Dedicarles tiempo.

Intentemos ser figuras cercanas, cariñosas, presentes; trabajando por tener un buen vínculo con nuestros hijos para favorecer su desarrollo adecuado.

con cariño, Johis

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